martes, 21 de abril de 2015

El Alto ¿entre la rebeldía y el conservadurismo? Elecciones municipales y formas locales de la política

El Alto ¿entre la rebeldía y el conservadurismo?
Elecciones municipales y formas locales de la política

Marcelo Sarzuri-Lima[1]
Publicado en Semanario La Época N° 667 (12 al 18 de abril de 2015)
Disponible en: 
http://www.la-epoca.com.bo/index.php?opt=front&mod=detalle&id=4444

Toda la avenida Bolivia estaba llena de personas, no era menos, se estaba inaugurando una de las vías más esperadas por lxs alteñxs, ya que en plena época neoliberal las obras públicas –ya sean gubernamentales, prefecturales o municipales- se podían contar con los dedos de las manos (exagero un poco, lo correcto es decir con una mano); muchos años se tardó en la construcción de esa vía y el alcalde de ese entonces pertenecía al ya consolidado partido Conciencia de Patria (CONDEPA), por ello el invitado de honor no era el presidente ni el prefecto, la persona indicada para entregar la obra era Carlos Palenque. Las banderas del partido eran interminables, parecía más una proclamación política que la entrega de una obra pública, es que el fanatismo de mi ciudad por aquel líder era indescriptible; si bien las simpatías y apoyo “reciproco” entre Palenque y El Alto venían mediados por el partido, es decir que se expresaban en un apoyo político a CONDEPA, en el fondo nunca fuimos condepistas, aunque el accionar de este partido signó las formas políticas locales.

martes, 25 de noviembre de 2014

La paradójica modernidad en los Andes

La paradójica modernidad en los Andes

Marcelo Sarzuri-Lima
Publicado en Revista La Migraña N° 10 (2014). La Paz: 
Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia

Escribir sobre la modernidad siempre lleva consigo abordar problemas complejos, no sólo por las aristas que componen la temática sino, y sobre todo, porque existe mucha tinta vertida y reflexiones planteadas alrededor de este significante. No se pretende replantear los elementos de su debate, en todo caso se pretende mostrar las paradojas que implica -e implicaron, a lo largo de la historia- pensar y hacer la modernidad en esta parte del mundo. La hipótesis que guía este escrito es que los y las indígenas –a los que la historia oficial etiquetó como “los salvajes”, “los pre-modernos”, “los atrasados”- a lo largo de sus luchas y resistencias fueron desplegando un proyecto propio de modernidad y horizonte civilizatorio, este proyecto no se desarrolló como parte del avance de un conocimiento científico, una “apertura al porvenir” o un despliegue de “la razón”, sino que fue parte de la generación de conocimientos y prácticas pertinentes a sus contextos socioculturales y que sin duda se relaciona a la forma de lectura que desarrollaron del tiempo histórico, lejos del proyecto eurocéntrico y colonial de la modernidad.

Para entender la modernidad muchas veces se ha recurrido a eventos históricos y posturas filosóficas que implican una ruptura con un tiempo pasado, por ello Descartes y su libro El discurso del método marcan la constitución de la subjetividad moderna: el ego cogito; así también la Revolución francesa, la Ilustración, el Renacimiento y el Humanismo nos llevan a entender las posturas sociales, políticas y filosóficas de la modernidad; no se puede perder de vista a Galileo para deducir el papel que juega la ciencia y el desarrollo de la técnica en la modernidad y ni olvidarnos de la Revolución Industrial, la cual marca una nueva forma de producción basada en el plusvalor y la acumulación de capital. A este inventario cronológico de la modernidad, habrá que sumar la colonización del Abya Yala y la “invención de América” como momentos que determinan la naturaleza de la “primera modernidad”, la identidad de Europa y su proyecto civilizatorio. La fijación y centralidad de cualquiera de los momentos o posturas señaladas implicará asumir una posición político-teórica respecto a la modernidad: algunos critican su eurocentrismo, otros la reducción de la razón a su forma instrumental, otros señalan el individualismo y el antropocentrismo como consecuencias de la modernidad, otros apuntan su crítica al fetiche cientificista y su aparente representación de “lo real” y la gran mayoría tiene en el centro del debate a las formas en que la modernidad y el capitalismo han estrechado lazos generando una totalización civilizatoria.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Integra Educativa

N° 20: Miradas y aportes críticos sobre la calidad de la educación

Una de las críticas recurrentes a la noción de calidad en la educación es que implicó una transposición de un concepto del campo industrial-empresarial al campo educativo, esta crítica es acompañada con análisis sobre los procesos de transformación y mundialización del capitalismo, la transformación del mundo del trabajo, la producción y la fábrica. Lo que se debe entender es que la calidad en la educación no sólo es una transposición de un término, sino es la subsunción de la educación a un sistema económico y el modelo de vida que promueve. Este fenómeno implicó la estandarización de los procesos educativos, a partir de la incorporación de indicadores que miden la “calidad” de la educación de acuerdo a parámetros que poco o nada toman en cuenta las particularidades contextuales de los sistemas y centros educativos, lo que termina consolidando tecnologías de colonización educativa.

Las colaboraciones que son parte de este número de la revista Integra Educativa, profundizan, desde diversas temáticas, una crítica seria y profunda sobre lo que implica un uso conservador de la calidad de la educación, pero también aportan elementos para construir una educación pertinente y digna en los países del Sur, donde el mejoramiento de la educación beneficie a todos y no fomente desigualdades y exclusiones. No queda más que agradecer a todos los autores que hacen esta revista y que desde diversas partes nutren con sus reflexiones cada entrega de esta publicación.